NCAA Joe Burrow termina la mejor temporada de un quarterback en la historia de la NCAA

Spread the love

La historia de Cenicienta de Joe Burrow no le dieron las 12 de la medianoche. El quarterback de LSU guió a los Tigers al campeonato nacional, en un partido que impuso varios récords históricos para terminar la mejor temporada de todos los tiempos para un quarterback de la NCAA.

Burrow no tuvo el mejor comienzo ante Clemson, completando apenas 4 de sus primeros 9 pases, pero se repuso para completar 31 de 49 intentos para 463 yardas y 5 touchdowns, siendo el jugador del partido.

Un premio más para Burrow, que ya cosechó el Jugador Ofensivo del Año de la Conferencia del Sureste (SEC), el Davey O’Brien al mejor quarterback, el Walter Camp al Jugador del Año, el Maxwell al Jugador de fútbol americano del año y Heisman, además de ser el MVP del Peach Bowl y de la final nacional.

Y con sus números, reescribe los libros de récords de la NCAA.

Con sus cinco pases de anotación, llegó a 60, rompiendo por dos la marca histórica de Colt Brennan en 2006, cuando el quarterback de Hawaii lanzó para 58. Y también rompió por uno la marca de 63 touchdowns de los que fue responsable Brennan, máxima en la historia de la NCAA.

Sus seis anotaciones son una marca para un partido por el campeonato nacional y sus 463 yardas por pase también imponen una nueva marca. Terminó la temporada con 5,671 para igualar la tercera mayor cifra de la historia (5,833 de B.J. Symons de Texas Tech en 2003, 5,705 de Graham Harrell de Texas Tech en 2007 e igualó lo de Case Keenum de Houston en 2009).

Se quedó cerca de un récord más, ya que al fallar 18 pases, quedó con 76.2% de pases completos, apenas .3 por detrás de la marca de Colt McCoy en 2008, que Burrow tenía antes del partido.

Burrow pasó en apenas cuatro meses de ser un prospecto de rondas intermedias del Draft de la NFL a, salvo una sorpresa, ser la primera selección de 2020. Un gran cambio para un jugador que hace apenas dos años ponderaba un cambio al no ser considerado titular en Ohio State, fue despreciado por su universidad preferida, Nebraska, y terminó llegando a LSU para terminar la sequía de 12 años sin título.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2